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Obtenido segundo premio en «Mañana Empieza Hoy 2020» y el reto de la despoblación rural

En LabsLand, esta semana estamos muy orgullosos por haber ganado el segundo premio del concurso Mañana Empieza Hoy 2020 en su reto de hacer frente a la despoblación del mundo rural. Organizada por IFEMA y Barrabés, «Mañana» es una plataforma de innovación social y sostenibilidad que busca dar respuesta a los desafíos más inmediatos del país. En esta edición de Mañana empieza hoy, han participado más de 200 startups, aportando soluciones innovadoras que ayuden a resolver los desafíos propuestos, y que buscan generar un gran impacto social positivo.

«Mañana empieza hoy», la plataforma de innovación social.

La despoblación del mundo rural

Durante las últimas décadas, los pueblos de toda España han ido perdiendo población de forma continua. Actualmente, en el país, en torno el 85% de la superficie menos poblada concentra sólo un 20% de la población. En muchas regiones los efectos son particularmente alarmantes, y la supervivencia de muchos pueblos está amenazada. Esto está ya causando enormes pérdidas sociales, culturales, económicas y medioambientales.

Si bien «Mañana Empieza Hoy» se centra principalmente en la despoblación rural española, cabe notar que este mismo efecto se observa en muchos países a nivel europeo y global. Desde en torno a la segunda mitad del siglo XX, se está produciendo un éxodo sobre todo de personas jóvenes desde el campo a los centros urbanos.

Paisaje de una zona rural

Las causas de la despoblación

Son muchas las causas que llevan a la despoblación. La más significativa es probablemente la migración de los jóvenes desde las zonas rurales a las ciudades en busca de oportunidades educativas y laborales. Amplificando este efecto está la tendencia al abandono de actividades agrícolas, ganadores y agroalimentarias, que antes tenían una mayor presencia. Además, la reducción de población tiende a reducir la calidad de los servicios e infraestructura, ya que dejan de poder utilizarse economías de escala que se aplican en núcleos mayores de población.

La migración de los jóvenes

Mientras crecen, los jóvenes observan ya que en varios aspectos se encuentran en una situación de desigualdad y desventaja con respecto a los habitantes de núcleos urbanos. Menos infraestructuras, carreteras secundarias en mal estado, una red de trenes convencionales en decadencia frente a los de alta velocidad, centros de salud y hospitales a largas distancias y con menos especialistas, escuelas y colegios con pocos alumnos e infraestructura limitada…

Pero al pasar el tiempo, la situación empeora. Aquellos jóvenes que desean obtener una educación superior o universitaria se ven frecuentemente obligados a desplazarse a un núcleo urbano para cursarla. Las universidades se concentran casi siempre en núcleos de población. Incluso aunque muchos de estos jóvenes quieran permanecer en sus pueblos, no les resulta actualmente posible compatibilizar ambas cosas.

Terminada su formación o su carrera, en muchos casos no vuelven a vivir en sus pueblos. En muchos casos ya han conseguido trabajos en los núcleos urbanos o esperan hacerlo, y han construido su vida en ellos. Pero además, sobre todo, las oportunidades laborales que tienen de vuelta en sus pueblos serían mucho menores, lo que impide que, aun queriendo, les resulte fácil volver.

Despoblación en la España rural. Fuente: Copyright © Chema Concellón.

LabsLand y su aportación a la problemática rural

En LabsLand ayudamos a que los habitantes de las zonas rurales tengan de verdad las mismas oportunidades educativas, especialmente en lo relativo a las áreas STEM (la educación científico-técnica). Por una parte, en cuento a educación no superior, con nuestra red de laboratorios remotos, permitimos que las escuelas de zonas rurales pueden acceder al mejor equipamiento educativo, con un coste muy bajo que con el enfoque tradicional sería prohibitivo. Por otra parte, en cuanto educación superior, facilitamos la educación a distancia en ámbitos técnicos y científicos, de tal modo que cada vez sea menos necesario desplazarse si no se desea o si se tienen dificultades para ello.

LabsLand, las escuelas, y su infraestructura

La baja densidad poblacional hace que en las zonas rurales no puedan aplicarse fácilmente economías de escala. Esto hace que el coste de mantener ciertos servicios e infraestructuras a un nivel equivalente de las zonas con mayor población sea muy complicado.

Una de las infraestructuras básicas afectadas son las escuelas. A pesar de que afortunadamente en la España rural hay una red de escuelas sólida, el bajo número de estudiantes en algunos centros complica su sostenibilidad y supone limitaciones. Un caso extremo es, por ejemplo, el del colegio más pequeño de España, en Valladolid, en Tordecilla de la Abadesa. En 2017 tenía únicamente 3 alumnas, en diferentes cursos. Esto suponía compartir aula, con una única profesora debiendo enseñar simultáneamente a cada una asignaturas distintas de diferentes cursos; así como otras limitaciones.

Laboratorios y equipamiento para la educación científico- técnica

Para la educación científico-técnica (la que últimamente se conoce como STEM o STEAM), las escuelas necesitan laboratorios y equipamiento educativo. Por ejemplo, para aprender física adecuadamente, necesitan poder hacer prácticas con laboratorios de cinemática, péndulos, o planos inclinados. O para enseñar programación y robótica, necesitan tener robots que los estudiantes puedan utilizar. Lo mismo para química y para otras asignaturas.

Sin embargo, en la práctica, no todas las escuelas tienen acceso al mismo equipamiento. Algunas escuelas, sobre todo las más grandes, en centros urbanos, o que en ocasiones cuentan también con laboratorios dedicados a formación profesional, suelen tener el que necesitan. Sin embargo, las escuelas pequeñas, frecuentemente ubicadas en zonas rurales, a veces sin suficiente número de estudiantes como para poder ofrecer bachiller, suelen tener muchas más limitaciones.

Los laboratorios y el equipamiento educativo necesario son caros. En escuelas grandes, el coste se reparte entre todos los estudiantes, que son muchos; y aun así a veces no pueden tener todo el que sería conveniente. En pequeñas, en la práctica, a veces les resulta imposible justificar la compra o el mantenimiento con el presupuesto del que disponen; incluso admitiendo un coste por estudiante mucho más alto.

Todo esto crea una situación de desigualdad, que generalmente perjudica de forma desproporcionada a las zonas rurales, que son las que tienen escuelas con un menor número de estudiantes; y las que tienen un número mayor de escuelas sin oferta primaria-bachiller.

La educación STEM necesita equipamiento y laboratorios.

LabsLand y los laboratorios remotos

Para solucionar este problema, LabsLand proporciona acceso a laboratorios y equipamiento real educativo, pero a través de Internet. Los estudiantes de las escuelas pueden acceder desde clase, o desde cualquier otro sitio, utilizando simplemente un ordenador con un navegador, o incluso un móvil.

Laboratorios y equipamiento real, a través de Internet.

Físicamente, el equipamiento del laboratorio, está remotizado utilizando nuestra tecnología, y está ubicado en otro lugar cualquiera del mundo. Normalmente, en LabsLand llegamos a acuerdos con esas universidades para remotizar laboratorios que les resulten interesantes, y para que acepten poner esos laboratorios a disposición de la red global de laboratorios. Normalmente, la Universidad cubre parte del gasto, y en LabsLand cubrimos parte del desarrollo.

La utilidad de LabsLand para las escuelas

Los beneficios de este esquema para las escuelas son enormes. Normalmente, muchas escuelas, incluso grandes, no pueden proporcionar tantas horas de prácticas como querrían. Ya sea porque no tienen suficiente equipamiento, o porque no tienen personas que supervisen las prácticas y lo mantengan en buen estado, o por otros motivos.

Con LabsLand, esa limitación inmediatamente se soluciona. Los estudiantes pueden de pronto acceder a los laboratorios en cualquier momento, y desde cualquier lugar. Si un profesor quiere organizar una clase práctica sin que sus estudiantes salgan del aula, y sin tener que preocuparse de que el equipamiento funcione o no, o de reservar un laboratorio, puede hacerlo al instante.

De pronto, los estudiantes de una escuela rural pequeña en España, pueden estar utilizando desde clase, durante su asignatura de física, un laboratorio de radioactividad ubicado en la Universidad de Queensland en Australia que costaría decenas de miles de euros y que sería prohibitivo para casi cualquier escuela.

O en sus clases de tecnología o extraescolares de robótica pueden estar programando robots reales que físicamente están repartidos por universidades en España, Sudáfrica o Colombia.

Diferentes copias del laboratorio de Robótica Arduino, repartidas por el mundo.

Democratización de la educación

Con esto, lo que LabsLand consigue es un efecto de democratización real de la educación. Mediante la remotización de los laboratorios, es posible utilizarlos de forma mucho más eficiente, introducir economías de escala a escala global, y compartir laboratorios entre instituciones.

Una escuela pequeña, como la que se citaba al principio del artículo, no podría comprar y mantener laboratorios educativos con costes de cientos de miles de euros. LabsLand permite, sin embargo, que con una fracción del coste de un laboratorio normal (normalmente una suscripción anual, que garantiza el mantenimiento de la red), una escuela de cualquier tamaño, ubicada en cualquier sitio, pueda acceder al mejor equipamiento educativo del mundo.

La educación superior y las áreas rurales

Además de estos beneficios, que afectan principalmente a las escuelas y los estudiantes jóvenes, a más largo plazo LabsLand busca también ayudar a que los residentes de las zonas rurales tengan cada vez más, las mismas oportunidades educativas que los de los núcleos urbanos.

Actualmente, las oportunidades son más limitadas. Para estudiar carreras o másteres los habitantes de zonas rurales frecuentemente han de marcharse, y muchas veces para no volver. Si hubieran podido hacerlo sin sacrificar sus oportunidades educativas o laborales, muchos de ellos habrían querido permanecer en su pueblo y hubieran preferido ese estilo de vida. Las oportunidades para la formación continua, cada vez más importante en el mercado laboral de hoy en día, son también más limitadas.

Hay universidades, como la UNED, que ofrecen estudios a distancia y solucionan así parte de la problemática. Sin embargo, en las áreas científico-técnicas, las prácticas son imprescindibles.

Las universidades a distancia hoy en día lo solucionan parcialmente sacrificando horas de prácticas, o, como la propia UNED, teniendo una red de pequeños centros repartidos geográficamente. Aun así, es evidente que el hecho de reducir el número de prácticas para adaptarse a las limitaciones, o el hecho de tener de que los estudiantes de educación a distancia tengan que cursar un cierto porcentaje de horas presencial, son limitaciones serias.

Un estudiante que se apunta a una universidad a distancia lo hace a menudo por precisamente tener problemas de compatibilidad que le dificultan desplazarse o tener determinado horario. Si la universidad a distancia les exige desplazarse a un centro urbano por ejemplo un 20% del tiempo a hacer prácticas, en unas horas concretas, está en cierto modo oponiéndose a lo que es la proposición principal de su oferta.

Estudiantes en UPNA visitando el laboratorio remoto de FPGA que utilizan en clase.

LabsLand y las oportunidades educativas de la educación a distancia

La tecnología que proponemos en LabsLand permite, en parte, solventar estos retos. Con LabsLand, en el futuro, las universidades a distancia y las diferentes plataformas que ofrecen formación continua podrán, cada vez más, ofrecer lo mismo que las presenciales, pero sin requerir que sus estudiantes de desplacen.

La tecnología, en el pasado, propició precisamente el éxodo desde el campo a las ciudades. Pero hoy en día, sin embargo, hemos podido comprobar con la situación del COVID-19 que la tecnología también hace posible trabajar y estudiar a distancia de forma efectiva.

Con LabsLand y con las tecnologías de remotización, a medio o largo plazo, será cada vez más posible que los habitantes de zonas rurales tengan de verdad las mismas oportunidades educativas, y en muchos casos laborales. Será cada vez más posible que puedan estudiar lo que deseen y formarse de forma continua sin tener que abandonar sus pueblos, si no desean hacerlo.

Luis

Luis Rodríguez Gil es CTO de LabsLand y uno de sus cofundadores. Lleva más de 8 años en el ámbito de la investigación en laboratorios remotos. Ahora trabaja, desde LabsLand, para conseguir que esta tecnología tan novedosa alcance todo su potencial para la educación.